El otoño como siempre,
puntual bajo mi ventana
¿Qué hacer cuando mil mares
he cruzado para nada?
¿Qué pensar si tras cada oleaje
está tu carcajada?
El viento húmedo, se llevará
lo que he sido
para no volver a caer en tu mirada,
cuando apenas a tientas
respiro.
El tiempo otoñal disimulará
una vez más las lágrimas
que como las hojas de los árboles caen,
triste e inocentemente,
pues en su día fueron dulces.
Y yo, solitario,
vigilo como las tardes se rinden,
como siempre,
abatidas por el otoño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario